San Cristóbal Magallanes Jara y compañeros mártires

Por: Cristóbal Yair Torres Vega, CCR.

 

“Soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi muerte y pido a Dios

que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos”.

 

Con la celebración del pasado domingo de Pentecostés concluimos el tiempo pascual, día en el cual se ha cumplido la promesa del Señor de enviarnos al Espíritu Santo para dar testimonio de la Verdad. Así mismo el pasado lunes celebrábamos la memoria de los 25 mártires mexicanos, de los cuales San Cristobal Magallanes Jara aparece y encabeza esta lista, y cuyos ejemplos de vida inspiraron para realizar la película Cristiada. Pues aunque no fue el primero en ser ejecutado en esa época, si fue hallado digno por la manera en que demostró su celo apostólico por servir al pueblo de Dios. Este gran hombre se muestra y caracteriza por su humildad y sencillez, y que guiado por el Espíritu de Dios busca alcanzar la vida eterna.

Algunos datos destacables acerca de su vida son que la característica principal de su familia fue la humildad para realizar trabajo en el campo, en las cuales San Cristóbal Magallanes Jara destinará un parte, y que más tarde, a los 19 años de edad ingresaría al Seminario de Guadalajara, en donde reflejaría aún más su dedicación al trabajo, su piedad y honradez. Algunos de los trabajos en los que se desempeñó fueron: ser capellán y subdirector de la escuela de artes y oficios del Espíritu Santo en Guadalajara. Organizó centros de catecismo, escuelas en las rancherías y pudo fundar un asilo para huérfanos. Después es nombrado párroco de Totatiche, comunidad en la cual estaría al frente por 17 años.

Hasta en el último día no dejo de ejercer su ministerio. Puesto que el 21 de mayo de 1927 se dirigía a celebrar una fiesta religiosa en honor a Santa Rita en un rancho, en donde se desata una batalla entre los cristeros y las fuerzas del gobierno callista comandadas por el general Francisco Goñi, el cual le acusaría de sostener la rebelión contra el Gobierno en esa parte del territorio aun cuando se había demostrado todo lo contrario. Le imputaron otro delito: “No habrán tenido parte alguna en el movimiento cristero, pero basta que sean sacerdotes para hacerlos responsables de la rebelión”, se dictaminó. El padre Magallanes Jara compartiría la prisión con otro joven presbítero de nombre Agustín Caloca. Ambos fueron llevados a la ciudad de Colotlán, Jalisco el 24 de mayo. Para la mañana del 25 de mayo ambos ministros son conducidos al patio de la Presidencia Municipal de Colotlán para ser ejecutados en ese lugar. El padre Magallanes Jara pidió la absolución sacramental al padre Caloca, y después fue a la inversa.

Ante la inminente tragedia, el padre Cristóbal Magallanes dice a sus verdugos preparados para la ejecución: “soy y muero inocente; perdono de corazón a los autores de mi muerte. Pido a Dios que mi sangre sirva para la paz de los mexicanos desunidos”. También se pudo percatar de la angustia que invadió al joven presbítero, y para confortarlo le dijo: “tranquilízate, padre, Dios necesita mártires; sólo un momento y estaremos en el cielo. Entonces, el oficial militar dio la orden para la ejecución. Al momento de la descarga de los fusiles, ambos cuerpos cayeron derramando su sangre.

En resumen, podemos ver la acción del Espíritu Santo en la vida de muchos de los mártires mexicanos, como es el caso del padre Magallanes Jara, y que inundando su corazón demostró llevar una vida al servicio de sus hermanos y al cumplimiento de la voluntad de Dios. Es por esto que ahora podemos y debemos acercarnos al padre Magallanes para pedir su intercesión ante el Todopoderoso de manera que podamos obtener las gracias necesarias para que a ejemplo de este gran santo nunca dejemos de llevar el mensaje del Evangelio a los que más necesitan de la ayuda de Dios. No busquemos cerrar nuestro corazón a las inspiraciones divinas, de modo evitemos en todo caso el placer mundano que nos impide el escuchar la voz del Señor.

Muchas gracias por tomarse el tiempo para meditar la vida de este gran santo, que sin duda alguna es nuestro intercesor ante Dios, y que espero no dejemos de buscar su ayuda para encontrar el amor más limpio y puro como el que siempre nos ofrece y dona Dios.

 

¡VIVA CRISTO REY!

 

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