La importancia del cuidado y vivencia de la liturgia.

Por: Randy García

 

Cristo vino a servir y no a ser servido (Mt 20,28), por tanto, quién se diga cristiano debe distinguirse y demostrarlo sirviendo al estilo único y total de Jesús.

Desde los apóstoles y más tarde en la persona de innumerables santos, la iglesia siempre ha servido a la humanidad a través de sus diferentes carismas, encontrando, precisamente en el servicio, su santificación.

Como cristianos estamos viviendo un tiempo de alegría y de gozo en este tiempo de pascua, donde gozamos de la victoria de Cristo en la cruz.

Estamos invitados todos los fieles a participar del banquete celestial en la celebración litúrgica, a ser testigos del sacrificio más grande de amor por el hombre.

Algunas veces podemos llegar a pensar: ¿Qué importancia tiene la misa? ¿Qué sucede si falto? “Dios no se enoja si falto un día” “tengo que escuchar al padre hablar y hablar”

No podemos negarlo y esto ha sucedido y sigue sucediendo en la actualidad, esto se debe a que nosotros no entendemos realmente qué es lo que sucede en la celebración litúrgica dentro de la misa.

¿Cómo se considera la liturgia?

“Se considera a la liturgia como el ejercicio de la función sacerdotal de Jesucristo en la que, mediante signos sensibles, se significa y se realiza, según el modo propio de cada uno, la santificación del hombre y, así, el cuerpo místico de Cristo, esto es, la cabeza y sus miembros, ejerce el culto público integral. Por ello, toda celebración litúrgica, como obra de Cristo sacerdote y de su cuerpo, que es la iglesia, es acción Sagrada por excelencia cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la iglesia”.(CVII, SC 7)

En la celebración litúrgica estamos invitados todos y cada uno de forma muy personal a participar en ella como el cuerpo místico de Cristo.

¿De qué manera puedo servir yo en la liturgia?

La mejor manera para servir en la liturgia es de forma activa, donde pueda ejercer mi fe y la dignidad de mi bautismo; para profundizar en el misterio, con la ayuda de gestos y posturas corporales dentro de la celebración, que me llevarán a un encuentro más íntimo de Jesús.

Y es que en la celebración del sacrificio (Santa misa), es donde está el punto más profundo y culmen de la vida cristiana, nadie puede hacer ajustes o modificaciones a la liturgia, ya que por sí misma es apta y es perfecta para llevar el sacrificio de Cristo que se hace presente en el altar y conducirnos a nosotros al encuentro con Cristo en la eucaristía.

Servir es un privilegio y, cuando se trata de servir a Dios, el privilegio es mucho mayor, ya que por medio de la eucaristía es el acto de culto litúrgico más excelso que tenemos los católicos.

“La liturgia es la cumbre a la que tiende la acción de la iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza” (SC 10).

Por tanto, es el lugar privilegiado de la catequesis del pueblo de Dios. “la catequesis está intrínsecamente unida a toda acción litúrgica y sacramental, porque es en los sacramentos, y sobre todo en la Eucaristía, donde Jesucristo actúa en plenitud para la transformación de los hombres” (CT23).

Cuando todos nosotros cristianos, entendamos la importancia de la liturgia dentro de la iglesia podremos comprender realmente el sentido místico que nos lleva a encontrar a Cristo por medio de su palabra y de la tradición que la iglesia ha procurado guardar a lo largo de este tiempo.

Aprendamos a vivir realmente toda la riqueza de la liturgia para preparar y limpiar nuestro corazón a un encuentro verdadero con nuestro señor Jesucristo.

Te regalo un poco de lo que he aprendido y lo que Dios quiere que tú sepas por este medio, espero lo disfruten y pueda ayudar en algo.
Pidamos al Señor que nos ayude a ser cada día personas mejores.

 

“Que sea para mayor gloria de Dios y salvación de las almas”

(San Antonio María Claret)

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