El tesoro de la hermandad espiritual.

Por: Miguel Ángel Sánchez de la Vega Aguilar.

 

“El que ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro”

“El que ha encontrado a un hermano ha encontrado con quien compartir el tesoro”

Solo se puede entender la hermandad con la mirada puesta en Cristo, porque es Él quien nos ha hecho hermanos al tener un mismo Padre, porque es Él quien nos permite decirle “Padre nuestro…”, y sobretodo es por Él por quien existe una hermandad, porque compartimos la misma sangre espiritual, esa sangre que derramo en su Pasión y que la podemos recibir junto con su cuerpo en la Eucaristía, en la Santa Misa. Y Él es el ejemplo perfecto de lo que es un hermano, solo conociendo a Él, y estando con Él podemos comprender el sentido de lo que es verdaderamente la palabra hermandad.

Teniendo en cuenta esto podemos decir entonces que la hermandad es mas allá de un sentimentalismo, va más allá de compartir momentos, la hermandad es dar la vida por aquel amigo, imitando a Cristo que dio la vida por mí y por el mundo entero.

Un verdadero hermano es con quien compartimos un mismo ideal, entre más grande sea el ideal, más grande será la hermandad. ¿Y qué ideal es más grande que buscar la santidad?…

Y solo en la búsqueda de la salvación de mis hermanos encontraré la santidad, como aquel soldado que no abandona a su compañero herido, de igual manera la hermandad,  no permite que su compañero permanezca herido o tirado por el pecado, y siente la necesidad de salvarlo.

El amar implica entrega y sacrificio; no podemos ser indiferentes ante el dolor y el sufrimiento, no podemos decir como Caín “¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?” no podemos permitir que se viva una indiferencia ante la muerte de nuestros hermanos, por eso se puede decir que “solo en su connotación de sacrificio y lucha se puede entender la hermandad” (parafraseando las palabras de un amigo).

Se dice que el que ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro, y que el amigo esta en las buenas y en las malas, pero en la hermandad no solo es estar con él, sino que es luchar junto con él frente a cualquier enemigo o cualquier situación, es haber encontrado con quien reír, con quien compartir ese gran anhelo de santidad, y sobre todo es encontrar con quien compartir ese gran amor a Cristo

Cristo nuestro hermano en común te está esperando en la Santa Eucaristía, no te permitas alejarte por un segundo de tu gran hermano, a pesar de que te lleve por caminos difíciles jamás te sueltes de su mano, y ten por seguro que nunca te abandonará, Él es mejor hermano que puedes tener; porque la hermandad es más que solo amistad, es un acto de abandono en Dios.

 

 

Una respuesta to “El tesoro de la hermandad espiritual.

  • Gracias por compartir estas reflexiones, sigan publicando son buenos temas de formación, que con su permiso, voy a difundir

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