Para
llegar a ser Sociedad de Vida Apostólica, la Sociedad de Cruzados
de Cristo Rey pasó por dos etapas previas: su fundación a
nivel privado, el 25 de enero de 1971 en Naucalpan y su erección
como “Pía Unión”, el 15 de septiembre de 1983, en Nuevo Casas
Grandes.
La idea de fundar una nueva obra nació cuando
el P. Baltasar Gaona, en 1970, ante los problemas que afrontaba la Iglesia
en esos años, propuso a un grupo de jóvenes comenzar una obra
que garantizara una formación ortodoxa para poder afrontarlos. La
iniciativa fue apoyada y animada por varios sacerdotes y religiosos, así
como por varios fieles laicos que procuraban dar testimonio cristiano en
la vida pública. Entre esos laicos sobresalió el ingeniero
Ramón Plata, quien clarificó los fines y el sentido inicial
de la obra conjugando y armonizando las aportaciones de todos.
El establecimiento de la vida comunitaria y el apostolado
llevado a cabo marcaron el perfil de la S.C.C.R., que ha buscado siempre
extender el Reinado de Cristo en las personas, familias, instituciones
y en toda la sociedad. Para el año de 1989, después de elaborar
sus Constituciones con la asesoría jurídica de Don
Teodoro Jiménez Urresti y del P. Arturo Reynoso M.Sp.S., los miembros
de la sociedad solicitaron a S. E. Mons. Hilario Chávez ser aprobados
como Sociedad Clerical de Vidad Apostólica. Así, mediante
decreto del día 8 de abril de 1991, S. E. Mons. Hilario Chávez
Joya, erigió la Sociedad de Cruzados de Cristo Rey en Sociedad de
Vida Apostólica de derecho diocesano.